Ser una estrella infantil de cine es una profesión de alto riesgo. Hollywood está plagado de casos de jóvenes talentos sobrepasados por la repentina fama y todo lo que ello conlleva. Por esa razón, recatamos las historias de cinco intérpretes devorados por el éxito.

LINDA BLAIR

La casualidad fue la que quiso que Linda Blair entrase en el mundo del cine. Aficionada a los animales y a la equitación, la joven se presentó al casting de “El exorcista” con la idea de conseguir algo de dinero con el que financiar sus estudios de veterinaria.El antes y el después de la actriz Linda Blair

Por el que fue su primer papel logró una candidatura al Oscar, un Globo de Oro como actriz secundaria y una popularidad inmediata. Después, se enroló en proyectos de poca calidad como “Aropuerto 75” o distintas series de televisión, que no consiguieron evitar que el brillo de su estrella se fuese apagando. Intentó resurgir con “El hereje”, la continuación de su gran éxito, pero el fracaso de la cinta no ayudó en nada. La fama repentina y los problemas de sobrepeso hicieron que cayese en las drogas, lo que terminó por destruir una carrera que ya por entonces agonizaba.

TATUM O´NEAL

La hija de Ryan O´Neal comenzó su carrera a los diez años de edad, protagonizando junto a su padre la película “Luna de papel”, de Peter Bogdanovich, por la que ganó el premio Oscar a la mejor actriz de reparto. Después apareció en otros proyectos de perfil mucho más bajo como “The Bad News Bears”, “Nickelodeon” o “International Velvet”.

El antes y el después de la actriz Tatum O´Neal

Durante los años posteriores, su adicción a las drogas y sus constantes apariciones en la prensa sensacionalista pusieron en peligro una carrera que se mantuvo relativamente viva gracias a sus participaciones en series de televisión de poco alcance.

RICK SCHRODER

El rubísimo niño del remake de “El campeón” que dirigió Franco Zeffirelli convirtió al pequeño Rick en toda una estrella del cine. Por ese papel consiguió un Globo de oro a la mejor nueva estrella masculina del año 1979 y le brindó la posibilidad de labrarse una importante trayectoria que nunca llegó a conseguir.

El antes y el después del actor Rick Schroder

Después de su debut, Schroder siguió explotando el filón de estrella infantil gracias a su trabajo en la serie de televisión “Silver Spoons”. Se aferró al medio televisivo como forma de supervivencia y allí ha seguido desde entonces, desarrollando su capacidad como intérprete y director de telefilms.

MACAULAY CULKIN

Culkin comenzó a actuar a la edad de cuatro años, en varios roles tanto en teatro, televisión y cine. Pero su salto al estrellato llegó con su papel principal en “Solo en casa” y su secuela, a la que le siguieron otros títulos como “Mi chica”, o “El buen hijo”, que lo convirtieron en una de las estrellas mejor pagadas del momento.

El antes y el después del actor El antes y el después del actor Macaulay Culkin

El éxito tan prematuro, una familia rota por la fama y una mala elección de papeles empujaron al actor al manido guion de las drogas y el alcohol. Desde entonces, apenas aparece en los medios si no es para mostrarnos su muy deteriorada imagen, una sombra de lo que antaño llegó a ser.

HALEY JOEL OSMENT

Después de realizar pequeños papeles en cine y televisión durante los 90, incluyendo el del hijo de interpretando al hijo de Tom Hanks en “Forrest Gump”, Osment saltó a la fama mundial con su interpretación en la película de suspense “El Sexto Sentido”. La cinta le valió una candidatura al Oscar como Mejor Actor de Reparto e infinidad de parodias por su conocida frase “en ocasiones veo muertos”. Posteriormente, participó en varias películas de Hollywood como “Inteligencia Artificial” o “Cadena de Favores”.

El antes y el después del actor Haley Joel Osment

Como en tantas otras ocasiones, el actor no supo lidiar con la presión mediática y terminó teniendo problemas con ciertos estupefacientes. Ahora, con la treintena llamando a sus puertas, intenta recuperar su sitio participando en películas de poco presupuesto y menor repercusión.

Maximiliano J. Díaz