Jesús de Nazaret según el cine

La forma en que el Nuevo Testamento relata las andanzas de Jesús de Nazaret tiene una base narrativa muy atrayente para ser contada en imágenes. Quizá por ello, el cine ha sido uno de los vehículos más empleados para mostrar la vida del hijo de María y José, ya sea como auténtico protagonista o como un relevante secundario que afecta al arco dramático del personaje principal. Esa constante presencia lo ha aupado hasta colocarlo en la segunda posición de las figuras históricas con más apariciones en la gran pantalla, sólo superado por Napoleón Bonaparte, un ser radicalmente opuesto pero dotado, también, de un innegable poder de atracción.

Así pues, aprovecharemos las fechas de la Semana Santa, en las que el mundo cristiano vive con fervor los momentos de la pasión y la resurrección de Cristo, para destacar aquellos films de corte religioso más representativos.

UN JESÚS SILENTE

La figura del nazareno hizo su debut cinematográfico en 1898, en “La vie et la passion de Jésus-Christ”, de los realizadores Georges Hatot y Louis Lumière. Cuatro años más tarde, bajo las órdenes de Ferdinand Zecca y Lucien Nonguet, se rodaría una versión compuesta por dieciocho escenas estáticas y cuadros sobre la vida de Jesús que supusieron un avance en el incipiente arte del largometraje.

Pero no fue hasta 1907 cuando esa sucesión de lienzos cobró verdaderamente vida. Fue con la primera adaptación de la novela “Ben-Hur”, que ya había triunfado de manera espectacular en los escenarios de Broadway. La cinta, dirigida por Sidney Olcott, aportó a la conocida historia un aspecto más cinematográfico, con numerosas escenas en exteriores, pese a que no incluía la famosa carrera de cuádrigas, que sí pudo verse en la siguiente adaptación del libro, estrenada en 1925 por la Metro-Goldwyn-Mayer.

Son numerosas las versiones de la vida de Jesús rodadas durante la época del cine mudo. Entre ellas, uno de los segmentos que forman la célebre “Intolerancia”, de David W.Griffith, o la versión más conocida de la vida de Jesús de la época, la superproducción de Cecil B. DeMille “Rey de reyes”, estrenada en 1927, poco antes de la aparición del sonoro.

LA BIBLIA Y HOLLYWOOD, UN BINOMIO DE CINE

Una vez que el cine se convirtió en la potente industria que todos conocemos, los estudios pusieron su mirada en la Biblia para realizar muchas de sus grandes producciones. Algunos de los títulos en los que, de una u otra forma, la presencia de Jesús era destacada fueron “Quo Vadis?” de Mervyn LeRoy, “La túnica Sagrada” de Henry Koster o la versión más conocida de “Ben-Hur”, dirigida por el maestro William Wyler y con Charlton Heston a la cabeza. Su poderío visual y el derroche de medios hicieron que la cinta obtuviese once de los doce Oscars a los que estaba nominada. Todo un récord para una obra maestra que sólo ha podido ser igualado por “Titanic” (1997) y “El Señor de los Anillos:El Retorno del Rey” (2003)

Junto a las ya mencionadas, en la época de esplendor de Hollywood también hubo hueco para otra versión de “Rey de reyes”, estrenada en 1961 y dirigida por Nicholas Ray o “La historia más grande jamás contada”, de George Stevens, del año 1965.

JESÚS, VISTO DESDE EUROPA

Mientras todo esto ocurría en las colinas de Hollywood, en la vieja Europa, los cineastas también realizaban sus propios acercamientos a la figura de Cristo, aunque con una visión muy alejada de lo acostumbrado. “Ordet (La palabra)” del danés Carl Theodor Dreyer, es una de las más claras referencias de este género. En ella, Johannes, tildado de loco por su familia, encarna a un nuevo Jesús capaz de resucitar a su hermana.

Desde Italia, Pier Paolo Pasolini, llegaba en 1964 con la muy persona “El Evangelio según San Mateo” y años más tarde, el director Roberto Rosselini se despedía con la película ”El Mesías”. Uno de los realizadores más conocidos del país transalpino, Franco Zeffirelli, también se introdujo en las sagradas escrituras para producir una ambiciosa película para cine y televisión titulada “Jesús de Nazaret” encarnado para la ocasión por el actor británico Robert Powell.

JESÚS TAMBIÉN HABLA ESPAÑOL

Los países de lengua hispana también emplearon el celuloide para ofrecer su visión sobre el personaje. En 1942, por ejemplo, se fecha el estreno en México de “Jesús de Nazareth”, producción dirigida por el español José Díaz Morales y con el actor argentino José Cibrián como protagonista.

De la filmografía española destacan “El Judas”, dirigida por Ignacio F. Iquino o la conocidísima “Marcelino pan y vino”, película de Ladislao Vajda en la que un niño se comunica con Jesús a través de un crucifijo.

Luís Buñuel también aportó su granito de arena al tema con “Nazarín”, una adaptación de la novela homónima de Benito Pérez Galdós, en la que se muestra a un nuevo Jesús que, sin demasiada pretensión por su parte, acaba siguiendo los pasos de la figura evangélica.

Más tarde, en los agonizantes tiempos de la dictadura del General Franco, José Luís Sáez de Heredia presentó “Proceso a Jesús”, otro título a tener muy en cuenta.

NUEVOS ENFOQUES

Con el paso de los años, el cine fue adaptándose a las modas y tendencias de la sociedad. Así,comenzaron a surgir nuevas maneras de acercarse a tan importante figura. No faltan, por ejemplo, aproximaciones paródicas al iniciador del cristianismo como “La vida de Brian”, de Terry Jones o musicales como la célebre “Jesucristo Superstar” o “Godspell”.

En 1988, Martin Scorsese levantó ampollas con “La última tentación de Cristo”, un atormentado viaje por las emociones del de Nazaret que es tentado por los deseos más humanos. La secuencia en la que Jesús se imagina teniendo una vida normal con María Magdalena en lugar de morir en la cruz, causó tanta polémica que los más radicales llegaron a quemar alguna sala de cine como protesta.

Importante es también destacar la película franco-canadiense “Jesús de Montreal”, en la que un grupo de actores ponen en escena una versión más actual y moderna de la vida de Cristo, que lleva a la Iglesia a prohibir su representación.

LAS ÚLTIMAS APROXIMACIONES

En 2004, Mel Gibson se apuntó un tanto con “La Pasión de Cristo”, una descarnada y casi gore visión de los últimos días de Jesús que obtuvo un inesperado éxito gracias a la polémica de su enfoque.

Más recientemente, Scorsese repitió temática con la introspectiva y poco valorada “Silencio” y Rodrigo García estrenó “Last Days in the desert”,con un Ewan McGregor encarnando tanto al hijo de Dios como al Diablo.

Ewan McGregor interpreta a Jesús y al Diablo en

Junto a ellas, también llegaron a las pantallas títulos más o menos interesantes como “Risen”, de Kevin Reynolds o la, por ahora, última versión de “Ben-Hur”, un auténtico fracaso comercial que poco más podía aportar a la materia, teniendo en cuenta que se trataba de la cuarta adaptación de una misma novela.

En definitiva, son tantos los títulos sobre Jesús que hay que revisar, que tendríamos que esperar a alcanzar la vida eterna para poder visionarlas en su conjunto.

Maximiliano J. Díaz