La historia de San Valentín es una historia larga y algo ambigua ya que existen varias versiones. Sabemos que en el mundo antiguo, en la época de Roma, se celebraba el día del amor en memoria al dios griego Eros pero no sabemos exactamente cuál es el origen de la historia de San Valentín.

Unos le sitúan en el reino de Claudio III, cuando los soldados no podían contraer matrimonio y San Valentín protagonizó un episodio de rebeldía al casar en secreto a las parejas jóvenes que se lo pedían, aunque no le duró mucho ya que el emperador envió órdenes para procesar a San Valentín y acabó encarcelado.Dicen que en el tiempo que pasó en la cárcel se enamoró de la hija del carcelero y solía escribirle cartas, que firmaba  “De tu Valentín”, ¿Pudo ser este el origen de las cartas de amor? San Valentín fue ejecutado el 14 de febrero.

Sin embargo hay otras narraciones que dicen que Valentín era adorado por los niños de su pueblo y que fue encarcelado por ser cristiano y negarse a dar culto a otros dioses. Los niños iban a verle a la cárcel y a través de los barrotes le tiraban cartas y mensajes de cariño.

Sea cual sea su origen, se ha instaurado en esta fecha un día de regalos y detalles. ¿Pero qué regalar y cómo acertar con el regalo? Desde Antïk new concept hemos creado una sección en nuestra Web para ayudaros a regalar.  Nos basamos en diferentes personalidades y en función de ellas proponemos unos regalos u otros, ya que para acertar has de centrarte en la otra persona, en sus gustos y su personalidad. El error más frecuente es regalar algo que le gusta a uno…Siempre que vayas a comprar un regalo pregúntate para quién es y cómo es esa persona.

Hay 4 claves avaladas por la ciencia para acertar con nuestros regalos, sea cual sea la fecha;

1. Atento a lo que esa persona habla y dice que le gusta o gustaría tener. Es una manera de saber lo que realmente le haría ilusión y acertarás seguro. También podéis optar por hacer listados de deseos donde hacer constar los regalos que más le gustarían a cada uno ¿Por qué no?

2. Dale al coco y empatiza. Sólo cuando se nos recuerda que “elijamos el regalo como si lo comprase el propio destinatario” damos en el clavo. Sin esta premisa, optamos por obviar sus preferencias y seleccionamos el obsequio en función de las nuestras.

3. Mejor uno que dos. Aunque hagamos un buen regalo, nos da la sensación de que quedamos mejor si incluimos otro pequeño detalle. Según confirma un estudio de la profesora Kimberlee Weaver publicado en el The Journal of Consumer Research, así lo único que conseguimos es debilitar el valor del obsequio principal.

4. Sé práctico. No nos engañemos, en todo regalo existe cierto afán por marcarnos un tanto e impresionar. El error viene cuando, cegados por el ego, pasamos de los detalles únicos y originales a los extravagantes, imposibles o poco prácticos. La gente prefiere recibir cosas útiles y fáciles de usar, nunca regales nada que vaya a suponer un esfuerzo extra para quien lo recibe.

 

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