Parece que este fin de semana que entra el tiempo va a estar muy poco primaveral. Quizá tenías algunos planes que es mejor aplazar y por ello te dejo esta idea: un Brunch casero. Pero…¿Cómo organizar un Brunch y no morir en el intento?

El Brunch surge a partir de la unión de las palabras inglesas breakfast (desayuno) y lunch (almuerzo). La costumbre procede de Inglaterra. En sus orígenes el menú era el típico desayuno inglés a base de huevos, tostadas, bacón, salchichas y judías. También se atribuye su origen a la parada que hacían a media mañana los campesinos en su trabajo para pinchar algo, y otra teoría mucho más “chic” habla de un origen más aristocrático; una mezcla de desayuno y comida que realizaba la alta sociedad neoyorquina cuando volvían de cazar el domingo.

No hace falta ir al local de moda para poder disfrutarlo, ya que puedes organizarlo en tu casa. ¡Incluso con amigos! Algunas ideas :

  • Fija una hora para comenzar; en España suele hacerse entre las 12:00 y las 16:00 horas.
  • Si lo organizas con amigos, podéis cada uno realizar un plato. Que cada uno diga lo que llevará y así no os repetís.
  • La mesa: Lo mejor es colocar una mesa con toda la comida y otra con los cubiertos, platos y vasos. Que cada cual se sirva lo que le apetezca.El Brunch Puede tomarse de pie a modo de cóctel o bien sentados. Huye del recargamiento y apuesta por una decoración sencilla; adorna con aquello que vais a comer.
  • Las bebidas: café, tés y zumo indispensables. Acompáñalos con algo más atrevido como un cóctel, vino, champán o cerveza.

¿Platos indispensables?

  • Los huevos, especialmente en su versión Benedictine. Se realizan sobre muffin inglés (un pan redondo) abierto en dos mitades y sobre cada una de ellas, una loncha de jamón cocido, bacon o pastrami, un huevo escalfado y salsa holandesa (mantequilla, zumo de limón, yemas de huevos, sal, pimienta blanca y los más atrevidos pueden probar con polvo de cayena). También pueden hacerse de otras formas como huevos rotos.
  • Quesos y fiambres variados; mezcla las diferentes versiones y serán el complemento perfecto para el resto del menú.
  • Variedad de panes, de centeno, integral, de nueces… hay tantas variedades que es fácil contar con dos o tres tipos diferentes.
  • La fruta; puede ser en sus diferentes versiones: sólida, líquida, con o sin acompañamiento, en ensalada , en macedonia o en los tan de moda smoothies.
  • El dulce; Imprescindible el croissant, y se agradecerá si va acompañado de otro tipo de bollos y hojaldres: napolitanas, caracolas, palmeras… También gofres, tortitas que se pueden combinar con siropes de todos los sabores, chocolate, mermeladas de sabores y miel, y también con productos salados. Añade una tarta y…¡redondo!

Un menú de Bruch podría ser…

Zumo de naranja, manzana y zanahoria.

Huevos Benedict.

Hash browns.

Tortitas de arándanos.

Macedonia de frutas con yogurth

Bloody Mary.

Pan de plátano, nueces y arándanos.

Si deseas aprender en directo cómo hacer un Brunch, hay muchos lugares que imparten cursos. Por ejemplo, os dejamos esta experiencia que comparten desde el Blog “Y un pimiento” .

 

María Lagares

 

Antik new concept. El espacio de los nuevos creadores